La práctica del judo desde edades tempranas aporta múltiples beneficios, y no solo a nivel físico sino también psicológico:
• Desarrollan las habilidades motoras básicas.
• Favorece el desarrollo de su aparato motor (psicomotricidad).
• Mejora la fuerza, la coordinación, la velocidad, la flexibilidad y el equilibrio del niño.
• Aprenden a conocerse a sí mismos y a dominar su cuerpo.
• Desarrollan su poder de autocontrol.
• Estimula el pensamiento táctico. La veloz dinámica del deporte obliga a los niños a tener que tomar decisiones rápidas y decisivas en las diferentes situaciones que les plantea su oponente o que ellos plantean a su contrincante.
• Facilita perder el miedo al contacto físico.
• A pesar de ser un deporte de contacto, transmite y enseña muchos valores: respeto, tolerancia, motivación, autoestima, educación, compañerismo, solidaridad, trabajo en equipo.
La UNESCO declaró el Judo como el mejor deporte inicial formativo para niños y jóvenes de 4 a 21 años, ya que permite una educación física integral, potenciando, por medio del conocimiento de este deporte, todas sus posibilidades psicomotrices y de relación con las demás personas, haciendo uso del juego y la lucha como elemento integrador-dinamizador e introduciendo la iniciación técnico- táctico deportiva de forma adaptada; además de buscar un acondicionamiento físico general, idóneo.
El COI (Comité Olímpico Internacional) lo considera el deporte más completo y que promueve valores como la amistad, la participación, el respeto y el esfuerzo por mejorar.•